
Ser una iglesia sometida a la palabra de Dios y se le sirva por medio de la evangelización, el discipulado, el servicio a los demás, el compañerismo cristiano y la adoración; ofreciendo así soluciones integrales a los problemas del ser humano, desde una cosmovisión cristiana sin importar raza, sexo, condición social o cultura.
La predicación del Evangelio de Jesucristo, para la salvación de las personas y para una vida más digna.
